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Aquí estamos. Tania y Gonzalo han llegado. Este es nuestro blog. Y hemos visto cosas… Cosas geniales. Y cómo en marketing todo es subjetivo, queremos mostraros nuestra visión de cómo es y será el mundo.

          ¿Por dónde empezamos? Por nosotros. ¿Quiénes somos?: Freelances, outsiders, los hijos desarraigados de una sociedad postmoderna y en nuestros ratos libres marketeros. ¿De dónde venimos? Madrid, Almería, Inglaterra, Irlanda, Málaga, hemos vivido en muchos sitios y aprendido muchas cosas pero… ¿A dónde vamos? No lo sabemos. Se hace camino al andar, y nuestro blog es un pasito. ¿Y de qué hablamos? Vender a lo teletienda se quedó en el siglo pasado, junto a las hombreras y al baile de Carlton en el Principe de Bel Air. Ahora se llevan los pantalones rotos, fotografiar nuestra comida, generar experiencias y convertir las marcas en estilos de vida, valores y momentos. Es la era de lo alternativo. Es la era del marketing de guerrilla.

          ¿Qué? He aquí la pregunta con la que empieza todo. ¿Qué es el marketing de guerrilla y por qué habláis de ello, intrépidos estudiantes? Existen docenas de definiciones de marketing de guerrilla, sin embargo, nosotros nos quedamos con la del gran marketero Paco Lorente, tan sencilla como clara:

“El marketing de guerrilla es una técnica de comunicación no convencional que nos acerca al consumidor en su propio medio de manera diferente”

          ¿Cómo? Hay muchísimas formas de poder contactar con el público de una manera divertida y diferente, consiguiendo así captar su atención
          ¿Por qué? Sencillamente porque inviertes poco y consigues mucho. Pero no es oro todo lo que reluce. La mayoría de profesionales del marketing, si no todos, conocen el concepto “Marketing de Guerrilla”. Y tú preguntas: “Pero oh! Pequeños eruditos marketonianos. Aunque el marketing de guerrilla parece ser una panacea marketera, vemos (o al menos recordamos) muy pocas campañas de guerrilla”.
Nos gusta que seas tan audaz, querido lector. ¿La razón? Pues porque requieren originalidad, planificación, coherencia y difusión. Conseguir acciones baratas que generen un golpe de efecto social, online u offline, no es nada fácil.
Un ciudadano medio recibe en torno a 3000 impactos publicitarios al día (según la revista Muy Interesante) en una gran ciudad, lo que ha desembocado en una insensibilización publicitaria por parte de los consumidores potenciales de dichas marcas. El marketing de guerrilla utiliza soportes alternativos a la publicidad convencional para llamar la atención del público de forma atractiva, tratando de superar esa barrera que suponen los anuncios tradicionales. Pero basta ya de hablar de teoría. Hablemos de hechos.

Qué: El lanzamiento de una película apocalíptica. Cómo: Una valla publicitaria en un lugar inesperado. Por qué: Porque llama la atención. Es inesperado, barato, memorable y sobre todo comentable.

¿No te parece algo de lo que hablarías mientras te tomas unos refrigerios con tus amigos? Pues esto es el marketing de guerrilla. Pero un pequeño ejemplo detrás del cual se esconde todo un mundo creativo, lleno de baldosas amarillas. Más adelante hablaremos sobre las disciplinas de la guerrilla, como los flashmobs, el marketing viral, el ambient marketing y el street marketing. Ninguna de ellas nos dejará indiferentes, con sus casos de éxito, fracasos estrepitosos (sabemos que también os gustan…), nuestra propia guerrilla marketera, consejos y…. *redoble de tambores…* artistas invitados!!! (Bieeen! Bieeen!!!!!) Y aquí, queridos lectores, comienza nuestra aventura y nuestra visión. ¿Tenéis sugerencias? ¿No sabéis cómo enviarnos una cesta navideña? ¡Contacta con nosotros o déjanos un comentario! ¡Estamos encantados de que nos leas!
“Nunca pude convencer a los financistas de que Disneyland era viable, porque los sueños tienen poca garantía” Walter Elías Disney