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Parece que el marketing de guerrilla ofrece un mundo de luz y de color, lleno de flores, éxito, premios eficacia y guateques con canapés y champán. Pues no. Precisamente por lo vistoso del asunto es fácil caer en el error de que esta es una panacea empresarial, por lo que en este post vamos a hablar de acciones que llevan al fracaso, ideas en las que debes evitar caer, y algunos mitos que queremos desmentir.

“El marketing de guerrilla es muy efectivo, sobre todo para que las pequeñas empresas puedan innovar sin tener que dejar todo su presupuesto en ello”. Así lo definió Jay Levinson en su libro. Pero lógicamente también lo usan las grandes marcas.

Campaña para promocionar la segunda parte de la película de Tarantino, "Kill Bill".

Seis Mitos Que Nos Ponen Marketonianamente Tristes


 

  • Limitarte a copiar ideas que han realizado otras marcas es un fallo. Como marca debes buscar ser diferente y no seguir tendencias ya pasadas de moda.
  • Dar por sentado que como una marca ha tenido éxito en una acción de guerrilla, tú también lo tendrás. Puede que la estrategia no sea la adecuada para tu público, céntrate en el cliente, no en la acción.
  • La creencia de que si se tiene una buena idea se convertirá automáticamente en viral. La gran mayoría de las campañas que lo han conseguido no ha sido por casualidad, sino por una gran inversión, de tiempo, esfuerzo, esmero y a veces (y sólo a veces) dinero. Que se viralice es solo una consecuencia del gran trabajo que hay detrás (o de un video de gatos).
  • Que las mejores campañas y más conocidas apenas han invertido dinero. Es cierto que puedes realizar una gran campaña de marketing de guerrilla sin apenas inversión, pero existen multinacionales que utilicen también esta acción con profesionales, cámaras con sonido profesional y paguen para que se haga noticia.
  • En el marketing de guerrilla lo más importante NO es hacer mucho ruido. Es cierto que el impacto es importante en cualquier acción de marketing para generar beneficio, pero es fundamental centrarse en que éste llegue a nuestro público.
  • Y por último, y más importante la creencia de que puede salir gratis. Sí, se considera una técnica “low cost” pero no significa que sea gratis, si es lo único que buscas al realizar esta acción estás cometiendo un gran error como marca y negocio. El término gratis no existe realmente en marketing. Siempre se paga, aunque no sea con dinero.

Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él.” – Mahatma Gandhi